La amiga tristeza, señora depresión

Ninguna tristeza es igual a otra. Hasta hoy no existe forma de medirla numéricamente.

Sólo es una mezcla homogénea de algo-alguien que llega, se instala y se hace más… ¿Grande?

Y pesa, se sostiene.

Qué curiosa es, aún no se logra descifrar. Se conocen algunas coincidencias en los referentes, pero de igual forma no se parecen en nada.

¿Se desvanece? ¿Un día de estos?

Sólo se aprende a vivir acompañada de la mezcla. Algunos días vuelve incapaces a sus portadores y en otros días somos aire.

No las romanticen, existen. Son tan normales como sus extremos, pero el ritmo a veces no es el mejor para ellas y nosotros.

Años, años, años. Eso nos hace amigas, nos toleramos, nos evidenciamos.

Son insoportables cuando se juntan con el dolor de cabeza.

Dormir, dormir, existir, agua, dormir, ansiedad, gula, dormir, dolor de cabeza. El resumen de algunas ocasiones.

Dormir, despertar, producir, gastar energía, proyectar, dormir en paz. Así, en menor frecuencia.

Miedo de mí ante ella.

Miedo de que ser así.

Miedo de no ser así.

Pero. ¿Qué importa si ya no me importa?

Me dejo llevar, me niego.

¿Me doy una oportunidad? ¿De mí o de qué?

Ay señora.

Yo sé que no me la invento porque su presencia no se va.

Usted no me molesta, me molesto yo.

Molestía

Frustración

Dolencias

Y más tristezas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s