La milanesa que me desató

Qué extraño ese post en donde dice que deben aspirar a una relación como la milanesa con papas fritas, es una combinación no saludable -ya que no hay variedad en grupos alimenticios, prácticamente aportan nutrientes similares-, ya sé que no me preguntaron, pero deberías aspirar a tener una relación equilibrada que no se exceda en ninguno de los nutrientes. y que en general tratará de aportar variedad.

Si nos ponemos a comparar las relaciones con la buena alimentación, sería un ejemplo muy ilustrativo porque el amor como la comida son esenciales y tienen más similitudes de lo que podríamos llegar a ver.

En cuestiones saludables, tanto para la comida como para las relaciones el ideal debería estar distribuido entre los grandes grupos alimenticios, recalco que es el ideal ya que en cualquiera de los dos aspectos siempre es utópico tratar de alcanzarlo, más si carecemos del sentido de la responsabilidad y la disciplina hacia con nosotros mismos.

Basándome en el plato del bien comer les expondré un poco de esta hipótesis. Seguramente muchxs de los presentes han visto alguna vez la imagen de un plato dividido en tres grupos alimenticios, ¿pero qué sentido tienes’ ¿cómo se lee? ¿por qué tiene los colores que tiene?

Como dato curioso, este plato fue pensado así -en colores: rojo, amarillo y verde, dividido en tres- debido a los grandes índices de mal nutrición en este lado del mundo y también al analfabetismo -de ahí que los indicadores sean colores e imágenes de algunos alimentos-, aún hoy nos encontramos en los dos extremos: anemia y obesidad.

Relaciones tóxicas en lo personal y con la comida

Comenzando a compararlo con las relaciones humanas, estos serían nuestros indicadores de relaciones tóxicas. Por un lado la carencia de nutrientes y por el otro lado el exceso en algunos de los grupos alimenticios. ¿Nos recuerda algo?

Personalmente, además de los malos hábitos alimenticios que se pueden encontrar regados por todas las esquinas de comida del país, el problema no es su existencia si no nuestra falta de rigurosidad y de alfabetización hacia con nuestro propio cuerpo, lo cual repercute en nuestra alimentación diaria.

¿Mejorarían las cosas si escucháramos a nuestros límites -tanto en lo sentimental como en el estómago-? Por todos los lados que podamos mirar el cristal y los cristales debemos ser conscientes de que no todos estamos en las mismas condiciones en el país, las desigualdades se incrementan cada día más, a esto debemos sumarle la falta de tiempo. Por eso no es de extrañar que la comida rápida no saludable sea lo más consumido: suele ser económica en tiempo y dinero.

¿Les vuelve a sonar parecido a las relaciones tóxicas? Aquellas en donde sólo uno obtiene los beneficios mientras el otro se va desgastando en cuerpo, mente y alma. Los nutrientes y el amor también modifican la química del cerebro, incluso algunas ansiedades tienen más que ver con lo que se lleva dentro y se externa con la forma que se ingiere el interior.

¿De quién es la culpa de no saber alimentarse adecuadamente? La indiferencia y el egoísmo de algunos pocos; también somos cómplices quienes tenemos el conocimiento y no hacemos algo de él, pero eso ya depende de cómo asuman su postura política ante las oportunidades que no todos poseen.

El verde y la abundancia

Retomando la imagen del plato del bien comer, existe uno de los grupos alimenticios que es el de las frutas y verduras. Los nutrientes principales son las vitaminas y los minerales; en las palabras más coloquiales, estos son los que debemos consumir en mayor cantidad debido a la naturaleza de los nutrientes y su tamaño. Imagínelo de otra forma, son nutrientes pequeños y debido a eso los necesitamos en grandes cantidades, más de verduras que de frutas.

Este podría ser el rubro en donde tanto en lo alimenticio como en las relaciones más se tienen desacuerdos, algunas personas no son fieles a las verduras, sin embargo, las comen porque es saludable. ¿Podría compararse con la calma de cotidianidad? Ambos conceptos asustan a más de uno, pero es porque se nos ha hecho creer desde siempre que está mal caer en lo cotidiano, pero esto es más una cuestión de seguridad. No esa seguridad llevada al conformismo, sólo a lo saludable.

¿Desde cuando le tememos a lo saludable? Dejemos de hacer evaluaciones moralistas en donde todo debe caber en el bien y en el mal, no es una cuestión de buenos contra malos, sólo existe.

En este grupo alimenticio también se encuentras las frutas que a diferencia de las verduras nos van a aportar azúcares, que sí, son necesarias para el cuerpo pero justo de esta forma, no en exceso como cuando el pastel que es más una grosería de chocolate nos hace ojitos. El azúcar en este grupo son esos destellos de las rutinas en nuestras relaciones.

Precaución: amarillo

En la naturaleza la mayoría de especies que son amarillas nos indican que debemos prestar más atención, no directamente nos señalan el peligro, pero podrían indicar que se deben tener los sentidos más aguzados. Así con este grupo alimenticio, abro paréntesis escribiendo que TODOS LOS NUTRIENTES SON NECESARIOS PARA EL CUERPO, por si aún no se los había escrito, pero eso lo describiré más adelante.

¿Qué nutrientes nos aporta este grupo? En su mayoría acá encontramos a los cereales: avena, trigo, maíz, amaranto, arroz y todos sus derivados: pasta, galletas, cereal de caja, alegrías, etcétera. A menos que sean intolerantes al gluten o tengan algún padecimiento -ya sus expertos se los indicaran- este grupo es necesario debido a los carbohidratos que nos aportan.

Pero, una vez más acá encontramos el miedo originado por las mil restricciones de las que nos ha llenado el propio sistema y los medios de comunicación de no comer carbohidratos porque engorda, en primer lugar el que ve modificado su cuerpo es uno mismo y en segundo lugar, lo que “daña” no es el alimento, si no la forma y la cantidad en la que se ingiere.

El amor como la comida no dañan, lo que causa daños es la forma en la que se ingiere, se da y se recibe.

Proteína para el corazón

El último grande grupo alimenticio a describir en el plato del bien comer es el que va en rojo, como ya lo leyeron, los nutrientes que más nos aportan son las proteínas, estos son nutrientes de tamaños más grandes -lenguaje coloquial-, es por eso que se deben consumir con más cuidado, el secreto está en la cantidad.

Entre los alimentos de este grupo encontramos: lentejas, frijoles, carne animal y sus derivados, lácteos, tofu, jocoque, huevo, embutidos, etcétera.

Aún no sé si sea algo cultural o esté relacionado a todo lo que mencionaba anteriormente pero existe la falsa creencia de que si no se come carne, no se cubre adecuadamente la dieta lo cual no es del todo cierto ya que existen alternativas pata cubrir a este grupo alimenticio. Pero una vez más todas las condiciones con las que carga la sociedad mexicana son las que vuelven esto común.

Soñando con el equilibrio

Tanto en la forma de alimentarse como el amor, todos los rubros del plato del bien comer y de las relaciones deberían estar en balance. Anteriormente mencioné que todos los nutrientes son necesarios para el cuerpo y lo retomo acá, cada nutriente cumple con funciones específicas que son relevantes para mantenerse saludables, lo mismo con el corazón de forma metafórica.

Continuando con la necedad de la utopía, todas las personas podrían tener las herramientas necesarias. tanto para salir de relaciones tóxicas como de cambiar sus hábitos si tuvieran la oportunidad y el tiempo de comprender. Muchas veces todo podría mejorar gracias a la política del conocimiento, poner en práctica todo aquello que ahora se sabe y buscar la forma de que llegue a más.

El amor tiene que ver mucho con la mejora de uno mismo y también del otro y a través de los otros, ojalá un día de estos nos guste ser un poco menos egoístas e indiferentes.

Ya para terminar

La alimentación, el amor y las relaciones; son procesos complejos, que terminamos dando por hecho porque no se cuenta con el tiempo, el conocimiento o simplemente no se quiere profundizar.
Sin embargo, uno no se puede mantener tan alejado de lo humano, será porque lo somos, por construcciones sociales, por naturaleza, usted escoja la disciplina que más sea de su preferencia, así como la comida, pero recuerde que el gran detalle siempre estará en la cantidad.

Ya por último, recuerde que la dieta es lo que hace a diario, las otras sólo son restricciones disfrazadas o como yo siempre lo decía en el museo: comer equilibradamente en cuerpo y alma es la dieta.

Posdata: Sé que no mencioné todos los nutrientes, porque justo en el plato del bien comer siempre nos indican los más significativos. Porque por ejemplo las grasas y los azúcares también se pueden encontrar en el grupo amarillo y rojo.
Recuerde que el plato del bien comer es una herramienta de divulgación para la democratización del conocimiento.

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